Así se encuentran muchos pueblos de la Galicia interior. Pueblos deshabitados donde los últimos habitantes sobre todo personas mayores, han ido muriendo y los jóvenes se marcharon para buscar trabajo en la gran ciudad, y solamente regresan en las vacaciones.
Ahora se pueden ver viejos arados romanos utilizados hasta hace muy poco, y que duermen colgados en las paredes de las casas, como curiosidad antigua. Se pueden ver también carros, alguno incluso cargado de brezo,que nunca llegó a descargarse, y que yace arrinconado en alpendres.
Ahora se pueden ver viejos arados romanos utilizados hasta hace muy poco, y que duermen colgados en las paredes de las casas, como curiosidad antigua. Se pueden ver también carros, alguno incluso cargado de brezo,que nunca llegó a descargarse, y que yace arrinconado en alpendres.
Estos problemas, entre otros, vienen provocados porque las personas mayores van dejando de trabajar las tierras ya sea por la edad o porque su salud no se lo permite. Sus hijos o nietos ya no quieren trabajar en la agricultura, con lo que esos terrenos quedan abandonados y el lugar queda como un sitio para veranear.
Es penoso ver las fincas y las casas abandonadas, llenas de zarzas o tojos y sin que nadie se encargue de su limpieza, los mayores siempre me dicen: antes caminabas por los caminos y estaban llenos de gente bien que iban a trabajar los terrenos o venian de limpiarlos, no te rozaba ni una zarza, en cambio ahora tienes andar sorteando las zarzas para que no te quedes atrapado por ellas. Yo sonrío, pero sé que es la cruda realidad.
Es penoso ver las fincas y las casas abandonadas, llenas de zarzas o tojos y sin que nadie se encargue de su limpieza, los mayores siempre me dicen: antes caminabas por los caminos y estaban llenos de gente bien que iban a trabajar los terrenos o venian de limpiarlos, no te rozaba ni una zarza, en cambio ahora tienes andar sorteando las zarzas para que no te quedes atrapado por ellas. Yo sonrío, pero sé que es la cruda realidad.
En mi caso, sigo trabajando, los terrenos de casa con mi mujer y espero poder seguir haciendolo, sé de antemano que no te hace rico, pero tener que comprar esas patatas, grelos, repollo, etc... , se nota en el bolsillo y más en estos años de crisis, es una buena ayuda.
La gente del lugar, dice que llegará el momento en que con el tiempo, esos terrenos abandonados volverán a trabajarse, porque a este ritmo y con la perdida de trabajo, nos quedaremos en el paro todos los jovenes y se volverá a lo de antes. Pero nunca se sabe, lo que ayuda a todo esto es la subida de combustibles, de la electricidad, de los impuestos, etc... y los sueldos, que ya de por si son en esta España son precarios (en algunos casos ni mil euristas), y que hay familias que están sobreviviendo con 500€ o menos y este gobierno no hace nada por evitar esto.
La gente del lugar, dice que llegará el momento en que con el tiempo, esos terrenos abandonados volverán a trabajarse, porque a este ritmo y con la perdida de trabajo, nos quedaremos en el paro todos los jovenes y se volverá a lo de antes. Pero nunca se sabe, lo que ayuda a todo esto es la subida de combustibles, de la electricidad, de los impuestos, etc... y los sueldos, que ya de por si son en esta España son precarios (en algunos casos ni mil euristas), y que hay familias que están sobreviviendo con 500€ o menos y este gobierno no hace nada por evitar esto.
Hay fórmulas en las que se podrían llegar a tener las tierras de esta Galicia funcionando a pleno rendimiento y creando empleo.
Una de ellas, es que aquellas personas que no utilicen los terrenos, se los dejen trabajar a aquellas otras que si estén dispuestas a darles rendimiento, con lo cual lograríamos que los terrenos no quedasen abandonados y la consiguiente limpieza de los mismos.
Por ejemplo en mi parroquia, los ganaderos piden a los vecinos que ya no trabajan los terrenos, que se los cedan a ellos para poder sacar productividad.
Por ejemplo en mi parroquia, los ganaderos piden a los vecinos que ya no trabajan los terrenos, que se los cedan a ellos para poder sacar productividad.
