Hace pocos días, el periódico La Opinión de A Coruña publicaba un interesante artículo donde advertía del progresivo abandono del medio rural en Galicia. Un hecho corroborado por las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), que esbozan un paisaje realmente desolador.
El éxodo de población hacia las grandes ciudades y polos de desarrollo, un fenómeno iniciado en los años de 1960, no parece haberse detenido en Galicia, sino todo lo contrario. Los últimos datos demográficos confirman que el proceso se ha acelerado en los últimos años, una situación que tardará mucho tiempo en revertirse, ya que el crecimiento vegetativo de la población gallega sigue siendo negativo.
El artículo aporta muchos datos e incluye un gráfico donde se puede ver la distribución geográfica de la despoblación. Antes de hacer una lectura directa de los mismos, debemos tener en cuenta que el INE sólo recoge datos de las "entidades o núcleos de población habitadas o habitables" de un municipio. Un área se considera habitable "cuando existen en la misma viviendas habitadas o en condiciones de serlo". Esta clasificación deja fuera de las estadísticas muchísimos pueblos abandonados hace décadas, que actualmente están en estado ruinoso, y al mismo tiempo incorpora polígonos industriales, urbanizaciones o zonas residenciales de temporada, aún cuando estén habitadas sólo en ciertos períodos del año.
Aunque las cifras del INE no sean del todo precisas, sí muestran una tendencia preocupante, ya que en los últimos seis años se han sumado a la lista de despoblados gallegos 185 núcleos (78 de ellos en 2007), lo que arroja un total de 1261 para toda la Comunidad Autónoma. Esta cifra representa en términos relativos poco más de un 4% de los 30.000 núcleos de población que hay en Galicia, pero si incluimos aquellos que tienen entre uno y cinco habitantes la lista se amplía hasta los 5674, un 19% del total.
Aún cuando la despoblación no afecta por igual a todo el territorio, ninguna comarca escapa al problema, y de los 315 ayuntamientos gallegos, sólo 110 no tienen todavía problemas de abandono, lo cual ilustra la gravedad de la situación.

Normal, no darían pagado las hipotecas. Eso y que la lógica es que con el paso de los tiempos abandonemos las zonas rurales y vayamos explotando las ciudades, generándo con el paso del tiempo nuevas pequeñas ciudades y agrupándonos más. Eso es debido a que las ciudades poseen mayor número de puestos de trabajo, comodidades, etc ... las zonas rurales son más tranquilas, pero tiene una serie de contras estudiables.
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